Las pequeñas y medianas empresas españolas siguen encontrando serias dificultades para contratar, pero no solo por falta de candidatos o costes laborales. Según Félix Ramiro, socio director de la consultoría de contratación Strat Consultores, el verdadero problema está en la falta de planificación y en el desconocimiento de las subvenciones disponibles.
Contratar sin estrategia: el error más común
Tal y como indica el experto en una entrevista publicada en el FIS (Franchise Innovation Summit) Campus, uno de los principales obstáculos que afrontan las pymes es que abordan la contratación como un trámite inmediato, sin analizar previamente las condiciones que podrían optimizar ese proceso.
En la práctica, muchas empresas toman decisiones rápidas —tipo de contrato, jornada o perfil— sin tener en cuenta que pequeños cambios pueden suponer importantes diferencias económicas. El entorno de Strat Consultores señala que una contratación mal estructurada puede hacer que la empresa pierda ayudas significativas sin siquiera saber que existían.
De hecho, casos reales muestran que modificar aspectos como la jornada laboral puede suponer diferencias de hasta 28.700 euros en subvenciones, simplemente por encajar —o no— en los requisitos de una convocatoria concreta.
El coste de llegar tarde a la información
Otro de los problemas clave es el acceso tardío a las ayudas. Muchas empresas descubren las subvenciones después de haber contratado, cuando ya no pueden beneficiarse de ellas.
Este fenómeno es habitual: las convocatorias suelen tener requisitos específicos y plazos limitados, lo que hace que la anticipación sea determinante. “La empresa contrata y luego se entera de que había una ayuda”, es una situación recurrente en el tejido empresarial.
Sin planificación, incluso decisiones correctas desde el punto de vista operativo pueden convertirse en oportunidades económicas perdidas.
Subvenciones: una oportunidad poco aprovechada
Frente a estas dificultades, las ayudas a la contratación representan una oportunidad real para reducir costes laborales, especialmente en perfiles concretos.
Actualmente, existen subvenciones dirigidas a colectivos prioritarios como:
- Jóvenes menores de 30 años
- Personas desempleadas de larga duración
- Mayores de 45 años
En algunos programas, los incentivos pueden oscilar entre 7.500 y 20.000 euros por contrato indefinido, dependiendo del perfil y las condiciones.
Sin embargo, el acceso a estas ayudas no es automático: requiere conocer las convocatorias, adaptar la contratación a sus requisitos y, sobre todo, anticiparse.
Planificar antes de contratar, la clave
La solución, según Ramiro, pasa por introducir un cambio de enfoque: dejar de ver la contratación como un simple trámite administrativo y abordarla como una decisión estratégica.
Este enfoque, conocido como planificación laboral estratégica, consiste en diseñar el proceso de contratación antes de ejecutarlo, teniendo en cuenta variables como:
- Tipo de contrato
- Jornada laboral
- Perfil del trabajador
- Momento de la contratación
El objetivo es alinear las necesidades reales de la empresa con las oportunidades de financiación pública disponibles.
Impacto en sectores técnicos como el de las instalaciones
En sectores como el de las instalaciones —donde la necesidad de incorporar técnicos es constante— esta falta de planificación tiene un impacto directo.
La dificultad para contratar no solo responde a la escasez de perfiles, sino también a la presión de costes. En este contexto, aprovechar subvenciones puede marcar la diferencia entre ampliar plantilla o frenar el crecimiento.