La isla de Menorca da un nuevo paso para fortalecer el sector de las instalaciones técnicas con la firma de un acuerdo de colaboración entre Centro Técnico Europeo (CTEEP), la Asociación de Empresas de Instalaciones de Saneamiento, Fontanería y Gas de Menorca, FONGAME y la Asociación de Empresas Instaladoras de Electricidad y Telecomunicaciones de Menorca, ASEIME. La iniciativa busca impulsar la formación especializada de instaladores y responder a la creciente demanda de profesionales cualificados en ámbitos como la electricidad, el gas, la climatización, la refrigeración, la fontanería o las energías renovables.
El acuerdo permitirá desarrollar programas formativos adaptados a las necesidades reales de las empresas instaladoras de la isla, combinando formación teórica y práctica en modalidades presencial, online y mixta. Además, los cursos podrán ofrecerse tanto en formato privado como subvencionado, facilitando el acceso a trabajadores en activo y a nuevos profesionales interesados en incorporarse al sector.
Desde el sector se insiste en que la falta de técnicos especializados se ha convertido en uno de los principales retos para las empresas instaladoras. La transición energética, el crecimiento de las instalaciones vinculadas a la eficiencia energética y las nuevas normativas están aumentando la necesidad de profesionales con formación específica y acreditaciones oficiales.
En este contexto, el papel de la formación técnica adquiere una importancia estratégica. CTEEP, con más de 30 años de experiencia en la formación de instaladores, cuenta con programas homologados en baja tensión, instalaciones térmicas, gas, frío industrial, fotovoltaica y mantenimiento, entre otras especialidades.
Conexión entre la formación y el empleo
Otro de los aspectos destacados del acuerdo es la conexión directa entre formación y empleo. El centro formativo actúa además como agencia de colocación autorizada, facilitando la incorporación laboral de los alumnos y ayudando a las empresas a encontrar perfiles cualificados para cubrir sus necesidades.
Las asociaciones empresariales menorquinas también tendrán un papel clave en la difusión de la oferta formativa y en la organización de espacios para impartir las clases, acercando aún más la formación al entorno real de trabajo de las empresas instaladoras. Además, las empresas asociadas podrán acceder a condiciones preferentes en los programas formativos.
La colaboración entre centros formativos y asociaciones profesionales se consolida así como una de las vías más eficaces para garantizar el relevo generacional y asegurar que el sector disponga de profesionales preparados para afrontar los desafíos técnicos y energéticos de los próximos años.