La transición ecológica está transformando el mercado laboral europeo y creando nuevas oportunidades vinculadas a la sostenibilidad. Sin embargo, un reciente análisis de la Organización Internacional del Trabajo, OIT, sobre el mercado laboral francés advierte de que no todos los empleos verdes ofrecen buenas condiciones laborales.

El estudio, publicado en la Revista Internacional del Trabajo de la OIT, analiza cerca de 47.000 asalariados franceses a partir de la Encuesta de Población Activa 2021/2022 y concluye que los trabajadores de ocupaciones verdes perciben, de media, salarios más bajos y una mayor precariedad contractual que quienes desempeñan empleos no verdes.

 

Un salario medio inferior y más temporalidad

Según los investigadores, los empleados verdes en Francia cobran aproximadamente 155 euros menos al mes que otros trabajadores con características similares. Además, tienen menos probabilidades de contar con contratos indefinidos o jornadas completas.

No obstante, el informe también destaca algunos aspectos positivos: los empleos verdes suelen presentar horarios más regulares y menos trabajo nocturno o en fines de semana.

La diferencia más relevante aparece entre trabajadores cualificados y no cualificados. Mientras los perfiles técnicos y especializados disfrutan de mejores condiciones —incluyendo más autonomía y posibilidades de teletrabajo—, los trabajadores manuales y administrativos vinculados a actividades verdes sufren una mayor inseguridad laboral y peores salarios.

 

Cuatro tipos de empleos verdes

La investigación identifica cuatro grandes grupos dentro del empleo verde francés:

  • “Buenos empleos verdes” (22 %): salarios altos, estabilidad y acceso a formación.
  • Empleos verdes estables de calidad media (61 %): estabilidad laboral pero sueldos modestos.
  • Empleos verdes ocasionales (10 %): bajos salarios y horarios irregulares.
  • Empleos verdes precarios (7 %): contratos temporales, parcialidad involuntaria y escaso acceso a formación.

Estos datos desmontan la idea de que todo empleo vinculado a la sostenibilidad implica automáticamente trabajo de calidad.

 

La transición ecológica necesita políticas laborales

La OIT advierte de que la transición ecológica podría aumentar las desigualdades sociales si no va acompañada de políticas de empleo y formación adecuadas. El organismo recuerda que parte del malestar social vivido en Francia durante las protestas de los “chalecos amarillos” estuvo relacionado con el impacto desigual de las políticas climáticas sobre las clases trabajadoras.

Por ello, los autores defienden medidas específicas para mejorar la calidad de los empleos verdes, como subvenciones condicionadas a estándares laborales, refuerzo de la negociación colectiva, certificaciones profesionales verdes y más formación para trabajadores con menor cualificación.

 

Un reto también para Europa

La Organización Internacional del Trabajo insiste en que los empleos verdes serán fundamentales para alcanzar los objetivos climáticos europeos y para impulsar una economía baja en carbono. Sin embargo, el estudio francés demuestra que la sostenibilidad ambiental no garantiza por sí sola empleo de calidad.

La conclusión es clara: la transición ecológica solo será socialmente viable si los nuevos puestos de trabajo verdes ofrecen estabilidad, salarios dignos y oportunidades de desarrollo profesional para todos los perfiles laborales.