La formación en nuevas competencias se está convirtiendo en una inversión estratégica para las empresas. Un buen ejemplo es Lloyds Banking Group, que ha anunciado una inversión de 100 millones de libras para desarrollar las habilidades necesarias ante la transformación del mercado laboral.

El plan contempla formar y reciclar profesionalmente a 20.000 empleados, además de apoyar a más de 600.000 jóvenes en Reino Unido hasta 2030 mediante programas de capacitación, orientación profesional, empleo y educación financiera. El objetivo es que el grupo haya contribuido a preparar a un millón de jóvenes en una década.

La iniciativa incluye ampliar las oportunidades de aprendizaje, prácticas, experiencia laboral, programas para graduados y orientación profesional. También contempla la creación de Youth Hubs, espacios destinados a mejorar la preparación para el empleo y desarrollar competencias.

Una parte de la inversión se dirigirá además al desarrollo de capacidades vinculadas a la inteligencia artificial, mediante programas como su AI Academy.

El caso de Lloyds demuestra que invertir en talento no es solo una cuestión de responsabilidad social: es una estrategia para anticiparse a las necesidades profesionales de un mercado laboral en transformación. Una idea especialmente relevante para sectores como las instalaciones, donde la renovación generacional y la incorporación de nuevas competencias son retos prioritarios.