La transformación digital avanza a gran velocidad en el sector energético y de las instalaciones, pero las empresas se enfrentan a un doble desafío: la escasez de profesionales con competencias digitales y la necesidad de gestionar de forma eficiente los datos generados por los equipos conectados.
Un estudio recogido por Energy Live News advierte de que el déficit de perfiles especializados amenaza con ralentizar la digitalización del sector energético, en un momento en el que tecnologías como la inteligencia artificial, el análisis de datos o el Internet de las Cosas (IoT) se han convertido en herramientas clave para mejorar la eficiencia operativa, la sostenibilidad y la resiliencia de las infraestructuras.
A esta necesidad de talento se suma el crecimiento de los activos conectados. Según el informe The Connected Fleet 2026, de Pelion, las organizaciones ya no consideran la conectividad como el principal reto, sino la capacidad para gestionar flotas de dispositivos cada vez más internacionales, garantizar su ciberseguridad y disponer de profesionales capaces de administrar múltiples plataformas y entornos tecnológicos. La falta de experiencia técnica aparece, de hecho, entre las principales barreras para acelerar la digitalización.
Para las empresas de instalaciones, este escenario refuerza la importancia de invertir en formación, incorporar competencias digitales en sus plantillas y apostar por soluciones que permitan gestionar de forma segura los equipos conectados. La transición digital ya no depende únicamente de la tecnología disponible, sino de la capacidad de las organizaciones para atraer talento y convertir los datos en una ventaja competitiva.