La Formación Profesional vive una transformación profunda en toda España, pero en localidades como Alcalá la Real, en Jaén, esta evolución tiene un claro protagonista: la colaboración entre los centros educativos y las empresas del entorno. Un ejemplo de ello es el trabajo que desarrolla SAFA Alcalá la Real, donde la conexión directa con el tejido empresarial local se ha convertido en una herramienta clave para mejorar la empleabilidad del alumnado y responder a las necesidades reales del mercado laboral.
La nueva FP apuesta por un aprendizaje mucho más vinculado a la realidad profesional. En este modelo, las empresas dejan de ser simples espacios de prácticas para convertirse en agentes formadores que participan activamente en el desarrollo de competencias, la actualización tecnológica y la preparación de futuros profesionales. Según destaca SAFA, esta colaboración permite adaptar los contenidos formativos a las demandas actuales de cada sector y facilita una inserción laboral más rápida y eficaz.
Un beneficio compartido
La relación entre centros educativos y empresas genera ventajas para ambas partes. Por un lado, el alumnado tiene la oportunidad de enfrentarse a entornos reales de trabajo, adquirir experiencia práctica y desarrollar habilidades técnicas y personales altamente valoradas por los empleadores. Por otro, las empresas pueden conocer de primera mano el talento emergente, participar en su formación y contar con perfiles mejor preparados para cubrir sus necesidades presentes y futuras.
Esta colaboración cobra especial relevancia en sectores vinculados a las instalaciones, el mantenimiento, la administración o los servicios técnicos, donde la evolución tecnológica exige una actualización constante de conocimientos y competencias. La cercanía entre centro educativo y empresa facilita además una transferencia de conocimiento bidireccional que beneficia al conjunto del ecosistema productivo local.
SAFA Alcalá la Real, una oferta formativa conectada con el entorno
SAFA Alcalá la Real cuenta con una amplia trayectoria en formación y ofrece distintas etapas educativas, incluyendo Formación Profesional Básica y Ciclos Formativos de Grado Medio, consolidándose como uno de los referentes educativos de la comarca. La apuesta por una FP práctica y orientada al empleo forma parte de la identidad del centro, que trabaja para que el alumnado adquiera competencias alineadas con las necesidades de las empresas de su entorno.
La experiencia demuestra que cuando la formación y la empresa avanzan de la mano se generan oportunidades reales de empleo, se mejora la competitividad empresarial y se contribuye al desarrollo económico del territorio. Un modelo que, en Alcalá la Real, está sirviendo para acercar el talento joven a las empresas locales y construir un futuro profesional más sólido para las nuevas generaciones.
Así, el alumnado de 1er y 2° curso ha realizado ya su formación en empresa, en línea con el modelo dual general, que implica un 25% de horas en la empresa, es decir 500 horas sobre las 2000 horas que consta los ciclos formativos LOMLOE.
Un modelo de referencia para el sector de las instalaciones
Para el sector de las instalaciones y los servicios técnicos, donde la demanda de profesionales cualificados continúa creciendo, iniciativas como la desarrollada en Alcalá la Real representan un ejemplo de cómo la Formación Profesional puede convertirse en un auténtico motor de desarrollo. La colaboración estrecha entre centros educativos y empresas permite formar perfiles adaptados a las necesidades reales del mercado, reducir la brecha entre formación y empleo y garantizar el relevo generacional en actividades esenciales para la economía.
La experiencia de SAFA Alcalá la Real, que cuenta con un Ciclo Formativo de Grado Medio en Instalaciones eléctricas y automáticas, evidencia que la mejor inversión en talento es aquella que se construye conjuntamente entre la educación y la empresa, una fórmula que cada vez gana más protagonismo en la nueva Formación Profesional.