El empleo vinculado a la economía ambiental continúa consolidándose como uno de los principales motores del mercado laboral europeo, con un crecimiento sostenido que impacta directamente en sectores clave como las instalaciones, la energía y la edificación.

 

Según los últimos datos publicados por Eurostat, el empleo en la economía ambiental de la Unión Europea, los denominados «green jobs» alcanzó los 5,83 millones de puestos de trabajo en 2023, frente a los 3,63 millones registrados en 2014. Esto supone un incremento de 2,2 millones de empleos en una década (+60,6%), reflejando el avance de la transición ecológica en el conjunto de la economía europea.

Este crecimiento engloba tanto actividades de protección ambiental —como la gestión de residuos o el tratamiento de aguas— como de gestión eficiente de recursos, entre ellas la eficiencia energética en edificios, las energías renovables o la rehabilitación edificatoria sostenible, ámbitos estrechamente ligados al sector de las instalaciones.

El crecimiento del empleo verde también se refleja en el aumento de la actividad económica del sector. En 2023, la economía ambiental de la UE generó una producción de más de 1,3 billones de euros, casi el doble que hace una década, consolidando su papel estratégico dentro del modelo productivo europeo.

En este contexto, España se sitúa como uno de los países con mayor peso en la economía ambiental, ocupando la cuarta posición en la Unión Europea, con más de 523.000 empleos verdes, solo por detrás de Italia, Alemania y Francia.

 

Impacto directo en el sector de las instalaciones

El auge de la economía verde está teniendo un impacto directo en el sector de las instalaciones, que se posiciona como uno de los principales generadores de empleo en la transición energética. La creciente demanda de soluciones vinculadas a la eficiencia energética, la electrificación, el autoconsumo, la climatización eficiente y la rehabilitación de edificios está impulsando la necesidad de perfiles técnicos especializados.

De hecho, gran parte de los nuevos empleos verdes se concentran en actividades relacionadas con:

  • Instalación de sistemas de energías renovables
  • Rehabilitación energética de edificios
  • Gestión eficiente del agua y residuos
  • Electrificación y descarbonización de instalaciones

 

Un crecimiento con retos: falta de profesionales cualificados

A pesar de esta evolución positiva, el crecimiento del empleo verde también plantea desafíos relevantes. Diversos análisis coinciden en señalar la escasez de profesionales cualificados como uno de los principales cuellos de botella para acelerar la transición ecológica en Europa.

Este déficit de talento afecta especialmente a perfiles técnicos vinculados a las instalaciones, donde la actualización de competencias en sostenibilidad, digitalización y nuevas tecnologías energéticas resulta clave.

 

Una oportunidad estratégica para el futuro laboral

El avance de la economía ambiental confirma que el empleo verde no es una tendencia coyuntural, sino un eje estructural del mercado laboral europeo. Para el sector de las instalaciones, esto se traduce en una oportunidad estratégica de crecimiento, especialización y generación de empleo de calidad, que ofrece un futuro garantizado.

En este escenario, la formación, la recualificación profesional y la adaptación a los nuevos requerimientos técnicos serán determinantes para responder a una demanda laboral en plena expansión.