El sector registra en julio su mejor cifra de afiliación para este mes desde 2010, con un crecimiento interanual del 6,1%. Por actividad económica, Ingeniería Civil es la que presenta un mayor crecimiento del 28,7%, frente a Construcción de Edificios que cae un 13,6%
El empleo en el sector de la construcción mantiene una evolución positiva y vuelve a poner de manifiesto las oportunidades laborales que ofrece una actividad estratégica para la economía y para la transformación del parque inmobiliario español.
Según los últimos datos del Observatorio Industrial de la Construcción de la Fundación Laboral de la Construcción, el número medio de personas afiliadas al sector alcanzó en julio de 2026 las 1.496.069, un 0,9% más que en junio. En términos interanuales, la afiliación creció un 6,1%, con 86.524 trabajadores más que un año antes. Se trata, además, del mejor dato de afiliación registrado en un mes de julio desde 2010.
El crecimiento se extiende tanto al Régimen General, que aumentó un 7,3% en el último año, como al Régimen de Autónomos, que lo hizo un 3,3%. Por actividades, destaca especialmente Ingeniería Civil, con un incremento interanual del 28,7%, mientras que Construcción de Edificios registró un descenso del 13,6%.
Un sector que genera empleo y necesita talento
La evolución de la afiliación confirma el dinamismo de la construcción, pero también plantea uno de sus principales retos de futuro: disponer de suficientes profesionales para atender las necesidades de actividad y afrontar el relevo generacional.
De hecho, los datos de la Fundación Laboral muestran que el empleo en construcción alcanzó aproximadamente 1,6 millones de personas ocupadas en el segundo trimestre de 2026, un 5,7% más que en el mismo periodo del año anterior. Además, los jóvenes ya representan el 11,1% de las personas ocupadas, el porcentaje más elevado de los últimos cinco años.
Este último dato resulta especialmente relevante: la incorporación de jóvenes es imprescindible para garantizar la continuidad de un sector que afronta una importante renovación de sus plantillas.
Las instalaciones, una oportunidad dentro de la construcción
La evolución del empleo en construcción tiene una lectura directa para el ámbito de las instalaciones. Electricistas, instaladores térmicos y de climatización, especialistas en eficiencia energética, profesionales de las energías renovables, mantenimiento y automatización son perfiles cada vez más necesarios en una edificación que avanza hacia la electrificación, la descarbonización y la digitalización.
La rehabilitación energética de edificios, la incorporación de energías renovables, la expansión de la aerotermia, la mejora de la eficiencia y la creciente electrificación de los edificios están transformando las competencias que necesitan las empresas.
Por ello, el crecimiento del empleo en construcción debe ir acompañado de una apuesta decidida por la formación profesional y la cualificación de nuevos trabajadores. No se trata únicamente de crear empleo, sino de garantizar que existan profesionales preparados para ocupar los puestos que genera la transformación del sector.
Formación y relevo generacional, dos caras del mismo reto
Los datos de julio ofrecen una señal positiva: la construcción continúa generando empleo y recuperando peso como espacio de oportunidades profesionales. Pero también evidencian la necesidad de seguir atrayendo talento.
Para iniciativas como Futuro Laboral de las Instalaciones (FLI), este contexto refuerza la importancia de acercar las profesiones técnicas a los jóvenes, las familias, los centros educativos y los orientadores, mostrando que trabajar en instalaciones significa incorporarse a un sector con demanda de profesionales, recorrido profesional y un papel esencial en la transición energética.
La construcción necesita más trabajadores, pero también necesita nuevas vocaciones, formación especializada y profesionales capaces de responder a los retos tecnológicos y medioambientales de los próximos años.
El dato de 1,5 millones de afiliados es también una oportunidad para reivindicar el valor de las profesiones técnicas y acelerar el necesario relevo generacional en las instalaciones.