La falta de profesionales cualificados en los sectores de la electricidad, la fontanería y la climatización continúa impulsando la aparición de nuevos modelos de formación orientados al empleo. En este contexto, Kämpe, empresa especializada en la capacitación de técnicos para el sector de las instalaciones, consolida su crecimiento tras formar ya a cerca de 1.500 alumnos y prever cerrar 2026 con una facturación próxima a los 1,5 millones de euros.

La compañía, nacida en 2023, se ha fijado como objetivo alcanzar los 2.500 alumnos formados antes de finalizar el año, reforzando así su apuesta por un modelo que combina formación intensiva, aprendizaje práctico y una estrecha conexión con las empresas instaladoras. Según explica su CEO y cofundador, Fernando Marzal, el propósito es recuperar y modernizar la figura del aprendiz, facilitando una incorporación mucho más rápida al mercado laboral.

 

Formación orientada a la empleabilidad

La propuesta de Kämpe se centra en preparar profesionales para tres de los oficios con mayor demanda en España: electricidad, fontanería y climatización. Sus programas intensivos, inspirados en el formato «bootcamp«, permiten que personas sin experiencia previa adquieran en pocas semanas las competencias básicas necesarias para incorporarse como ayudantes en empresas del sector.

El modelo combina clases en directo, prácticas con herramientas reales, simuladores digitales, seguimiento personalizado y un sistema de evaluación basado en competencias demostradas, más que en la mera obtención de certificados. Además, ofrece itinerarios para la obtención de acreditaciones oficiales como el carnet de Instalador de Baja Tensión (IBTB) o el RITE.

 

Una red creciente de empresas colaboradoras

Uno de los pilares de la iniciativa es su vinculación directa con las empresas instaladoras. Actualmente, más de 700 compañías colaboran con Kämpe para incorporar nuevos profesionales, mientras que la plataforma asegura que el 85 % de los alumnos encuentra empleo en menos de cien días tras completar sus programas formativos.

La empresa también destaca que más de 150 compañías contrataron talento procedente de su cantera durante 2025 y que el número de empresas que han solicitado perfiles técnicos continúa creciendo. Para las empresas, el modelo supone acceder a candidatos previamente seleccionados y formados, reduciendo los tiempos de incorporación y el esfuerzo dedicado a la formación inicial.

 

Los oficios técnicos, una oportunidad de futuro

En un contexto marcado por la digitalización y la irrupción de la inteligencia artificial, desde Kämpe defienden que los oficios técnicos representan una de las profesiones con mayor proyección laboral. La electrificación de la economía, la transición energética, el crecimiento de la rehabilitación de edificios y el relevo generacional están disparando la demanda de instaladores cualificados, una realidad que también viene poniendo de manifiesto la iniciativa Futuro Laboral de las Instalaciones, FLI.

Precisamente, Kämpe forma parte de las entidades comprometidas con este reto en FLI y participa activamente en la difusión de la necesidad de atraer nuevo talento hacia el sector de las instalaciones, promoviendo itinerarios formativos adaptados a las necesidades reales de las empresas y favoreciendo una incorporación más ágil al mercado laboral.