En una de las intervenciones más comentadas del Foro Económico Mundial 2026 en Davos, el presidente y director ejecutivo del referente tecnológico Nvidia, Jensen Huang, ofreció el 21 de enero una visión optimista sobre el impacto de la inteligencia artificial (IA) en la economía y el empleo, subrayando que la revolución tecnológica no significará solo trabajos altamente especializados, sino que también podría beneficiar a oficios tradicionales como los de las instalaciones.

Durante la sesión “Conversation with Jensen Huang, President and CEO of NVIDIA” en el Annual Meeting de Davos —organizado por el Foro Económico Mundial, World Economic Forum— Huang dialogó con líderes como Larry Fink, CEO de BlackRock, sobre la expansión de la IA y sus efectos en la sociedad y los mercados laborales. Para Huang la IA crea empleos…hasta para los fontaneros.

Huang señaló que la actual fase de expansión de la IA se parece más a una enorme construcción de infraestructura que a una simple moda tecnológica, describiéndola como “la mayor construcción de infraestructura en la historia de la humanidad”. Esa transformación, explicó, está impulsando una demanda sin precedentes de trabajadores para construir y mantener centros de datos, redes eléctricas y otros elementos claves para esta nueva economía digital.

“Es un gran momento para ser fontanero, electricista o trabajador manual cualificado”, afirmó el CEO, destacando que muchos de estos empleos especializados están viendo crecimientos salariales significativos, incluso con sueldos de seis cifras en algunos mercados, debido a la falta de mano de obra para este tipo de infraestructuras.

Además de este inusual pero claro mensaje sobre el mercado laboral, Huang también hizo hincapié en las oportunidades que representa la robótica y la IA física para regiones con fuertes bases industriales como Europa. Según sus palabras, Europa tiene una “oportunidad única” para liderar la integración de IA con manufactura y robótica, superando la era del software tradicional.

El discurso del CEO de Nvidia llega en un momento de intensos debates sobre el futuro del empleo y la regulación de la IA, y su mensaje principal fue claro: más que suplantar trabajos, la inteligencia artificial —si se gestiona con visión— podría ampliar el mercado laboral y crear nuevas oportunidades en sectores tan diversos como la tecnología, la energía y los oficios tradicionales.

Este enfoque pone el foco en la necesidad de invertir no solo en chips y algoritmos, sino también en personas y capacidades humanas, un punto que resonó con muchos de los asistentes al foro y con sectores preocupados por el impacto social de la automatización.