En el marco de la Semana de la Educación de IFEMA, el espacio AULA acogió el pasado 11 de marzo la jornada “Instalaciones: Garantía de Futuro”, un encuentro impulsado por la iniciativa Futuro Laboral de las Instalaciones (FLI) que reunió a expertos para exponer las oportunidades del sector y reflexionar sobre cómo atraer nuevo talento.
Moderada por el coordinador de FLI, Santos de Paz, la jornada contó con la participación de Ana María García, directora de CONAIF; el instalador y divulgador de contenidos en redes sociales Juan Castro; Yolanda García, directora del Directora del Centro Madrileño de Innovación y Capacitación para el Empleo CMICE en Tecnologías del Frío y Climatización (CRN Moratalaz), de la Dirección General de Formación de la Comunidad de Madrid y Mariano Garrido, exdirector pedagógico de Formación Profesional de Salesianos Atocha.
Un sector con empleo asegurado
La realidad que se puso sobre la mesa durante el encuentro es clara: el sector de las instalaciones técnicas necesita incorporar a miles de nuevos profesionales en los próximos años. Actualmente, la edad media de los trabajadores supera los 55 años y el ritmo de jubilaciones amenaza con dejar sin relevo a muchas empresas.
Las estimaciones apuntan a que en 2030 España podría necesitar alrededor de 800.000 instaladores, teniendo en cuenta que cerca de 120.000 profesionales se jubilan anualmente mientras que apenas 30.000 nuevos trabajadores se incorporan al sector. Esta situación ya está provocando retrasos en obras y en la prestación de servicios, una tendencia que se agravará si no se toman medidas.
Formación y visibilidad para atraer talento
Uno de los principales consensos de la jornada fue la necesidad de dar mayor visibilidad al sector y a las oportunidades laborales que ofrece, especialmente entre los jóvenes.
En este sentido, Yolanda García destacó que la empleabilidad en las especialidades vinculadas a las instalaciones es muy elevada, aunque aún persiste una percepción anticuada de estas profesiones. “Tenemos que hacernos visibles. Muchas personas siguen teniendo una idea antigua del sector”, explicó. Además, subrayó la importancia de estrechar la relación entre empresas y centros educativos y de potenciar la Formación Profesional Dual para mejorar la cualificación de los futuros profesionales.
Otro de los retos señalados fue la incorporación de la mujer al sector, todavía minoritaria en muchas especialidades técnicas. Para lograrlo, García defendió la necesidad de acercarse a los institutos y mostrar las posibilidades reales de desarrollo profesional que ofrecen estas actividades.
El valor de la Formación Profesional
La importancia de reforzar la Formación Profesional fue otro de los ejes del debate. Para Juan Castro, instalador en activo y conocido influencer, el mensaje a los jóvenes debe ser claro: el trabajo está garantizado. “La realidad es que el trabajo no va a faltar. Hay clientes que llaman con desesperación porque no encuentran profesionales”, señaló.
Castro insistió también en la necesidad de fomentar la figura del aprendiz y dotar de más recursos a los centros de formación, apoyar al profesorado y fomentar la figura del aprendiz dentro de las empresas. A su juicio, la formación dual y la colaboración entre asociaciones, centros de FP, empresas instaladoras, fabricantes y distribuidores puede ser clave para revertir la situación.
Además, recordó que la percepción social de la Formación Profesional está cambiando. “Hoy un graduado de FP es un técnico altamente cualificado y cada vez más gente lo valora”, afirmó.
Un sector estratégico para la transición energética
Desde el ámbito empresarial, Ana María García alertó de que la falta de profesionales coincide con un momento clave para el sector: la transición energética. “Estamos inmersos en un proceso de transformación energética que requiere profesionales cualificados para poder llevarlo a cabo”, explicó.
En este contexto, desde CONAIF consideran fundamental reforzar la Formación Profesional, pero también explorar otras vías para cubrir la demanda, como la incorporación de trabajadores procedentes de otros sectores o incluso de otros países.
García recordó además que la mayoría de las empresas instaladoras en España son pymes o micropymes, por lo que necesitan apoyo para poder formar y atraer talento. También subrayó la importancia de informar no solo a los estudiantes, sino también a orientadores educativos y familias, que a menudo desconocen las oportunidades que ofrece esta profesión.
Mejor conexión entre educación e industria
Para Mariano Garrido, uno de los principales problemas es el desconocimiento que aún existe sobre la Formación Profesional dentro del propio sistema educativo. Según explicó, muchos profesores y orientadores no disponen de suficiente información sobre estas salidas profesionales.
Garrido puso como ejemplo que en muchas ferias educativas predominan las universidades frente a la FP, lo que contribuye a perpetuar esa falta de visibilidad. “En algunas ferias hay quince universidades y un solo centro de Formación Profesional”, señaló.
También defendió la necesidad de mejorar la relación entre escuela y empresa para adaptar mejor la oferta formativa a las necesidades reales del mercado laboral.
Una iniciativa sectorial para impulsar el cambio
La jornada forma parte de las actividades impulsadas por Futuro Laboral de las Instalaciones, una iniciativa impulsada por la editorial FEVYMAR, responsable de las revistas ClimaEficiencia y ElectroEficiencia y el portal PrefiEres.

De izqda. a dcha.: Juan Castro, Yolanda García, Mariano Garrido y Ana María García.
Este proyecto colaborativo nace con el objetivo de visibilizar el compromiso del sector de las instalaciones frente a la falta de profesionales cualificados en ámbitos como la electricidad, la climatización, el frío, la movilidad o las energías renovables.
A través de distintas acciones, FLI busca modernizar la imagen del sector, romper estereotipos, acercar la Formación a la realidad empresarial e impulsar la formación dual remunerada, además de apoyar a pymes y autónomos. El proyecto también pretende atraer especialmente a jóvenes, mujeres y personas en procesos de recualificación profesional, con el objetivo de garantizar el futuro de un sector clave para la economía y para la transición energética.