La Formación Profesional sigue demostrando su capacidad para conectar aprendizaje, innovación y empleabilidad. Un ejemplo reciente lo encontramos en el proyecto desarrollado por el IES Atenea de Ciudad Real y el IES Pérez Comendador de Plasencia, donde estudiantes de FP han participado en la rehabilitación energética del propio centro donde estudian, convirtiendo el aula en un auténtico entorno de trabajo real.
La iniciativa, seleccionada dentro de la Convocatoria de Ayudas Dualiza de CaixaBank Dualiza y FPEmpresa, ha permitido al alumnado de la familia profesional de Edificación y Obra Civil trabajar sobre un reto de gran actualidad: mejorar la eficiencia energética de los edificios y reducir su impacto ambiental.
Aprender haciendo: del diseño digital a la ejecución real
El proyecto ha integrado distintas fases del proceso constructivo. Mientras el alumnado del IES Atenea desarrolló el análisis energético y el modelado digital del edificio mediante herramientas 3D y la creación de un «gemelo digital», los estudiantes del IES Pérez Comendador ejecutaron actuaciones reales de mejora energética mediante la instalación de un sistema SATE (Sistema de Aislamiento Térmico por el Exterior) sobre una de las fachadas del centro.
Esta metodología permite a los estudiantes enfrentarse a situaciones similares a las que encontrarán en su futura vida profesional, trabajando con planificación, coordinación, resolución de problemas y aplicación práctica de conocimientos técnicos.
Un ejemplo de las profesiones que necesita la transición energética
La rehabilitación energética de edificios se ha convertido en uno de los grandes retos europeos para las próximas décadas. La mejora de la eficiencia energética, la reducción de emisiones y la adaptación del parque edificatorio a las nuevas exigencias normativas requerirán miles de profesionales especializados en construcción, instalaciones, climatización, energía y mantenimiento.
Por ello, proyectos como éste tienen un valor añadido: muestran a los jóvenes cómo las profesiones técnicas están directamente vinculadas a la sostenibilidad, la innovación y la transformación de nuestras ciudades.
Formación conectada con la realidad empresarial
La iniciativa ha contado además con la colaboración de Saint-Gobain España, reforzando uno de los elementos clave de la nueva Formación Profesional: la colaboración entre centros educativos y empresas para desarrollar proyectos con aplicación real y alineados con las necesidades del mercado laboral.
Como legado, los centros participantes están elaborando una guía didáctica sobre sistemas SATE que permitirá transferir el conocimiento generado a otros centros educativos y facilitar la replicación de experiencias similares.
Un modelo inspirador para el futuro de las instalaciones
Este tipo de iniciativas representan perfectamente el camino que debe seguir la Formación Profesional: aprendizaje basado en proyectos reales, conexión con la empresa, desarrollo de competencias técnicas avanzadas y contribución a los grandes retos de la transición energética.
Cuando los estudiantes pueden comprobar que lo que aprenden sirve para mejorar el entorno en el que viven y estudian, la formación adquiere una dimensión mucho más motivadora y transformadora. Y cuando además esos proyectos están relacionados con sectores de alta empleabilidad, como la rehabilitación energética y las instalaciones, se convierten en una poderosa herramienta para despertar nuevas vocaciones profesionales.