La transición energética y ecológica del sudeste asiático avanza a gran velocidad. Sin embargo, los países de la ASEAN —la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático— se enfrentan a un obstáculo cada vez más evidente: la falta de profesionales cualificados capaces de sostener el crecimiento de la economía verde.

Un reciente análisis publicado por East Asia Forum advierte de que la región podría generar millones de empleos vinculados a las energías renovables, la eficiencia energética, la electrificación y las infraestructuras sostenibles durante la próxima década. No obstante, la formación técnica y profesional no está creciendo al mismo ritmo.

La ASEAN, integrada por diez economías emergentes del sudeste asiático, considera que esta brecha de competencias puede convertirse en uno de los principales riesgos para su competitividad industrial y energética. Sectores como la energía solar, las redes eléctricas inteligentes, la movilidad eléctrica o la construcción sostenible ya muestran dificultades para encontrar perfiles especializados.

 

Un plan regional para impulsar los “green jobs”

Ante este escenario, los ministros de Trabajo de la ASEAN aprobaron recientemente un plan de acción conjunto para acelerar la creación de empleo verde y mejorar la capacitación profesional en toda la región.

El documento oficial, denominado “Joint Statement on Actionable Plan for Green Jobs”, plantea medidas concretas para adaptar la formación profesional a las nuevas necesidades del mercado laboral sostenible. Entre sus prioridades destacan:

  • el refuerzo de la formación técnica y vocacional,
  • la actualización de competencias para trabajadores en transición,
  • el impulso de certificaciones regionales,
  • y una mayor cooperación entre gobiernos, empresas y centros educativos.

El objetivo es facilitar una “transición justa”, evitando que la transformación energética deje atrás a trabajadores de sectores tradicionales y garantizando que las nuevas oportunidades laborales sean accesibles para toda la población.

La ASEAN reconoce además que las diferencias entre los sistemas educativos y de capacitación de cada país dificultan la creación de estándares comunes. Por ello, el nuevo plan apuesta por una mayor coordinación regional y por programas compartidos de recualificación profesional.

 

Energía, digitalización y nuevas competencias

La transición verde en el sudeste asiático no solo implica más empleo, sino también una transformación profunda de las habilidades demandadas. Según distintos informes regionales, las empresas comienzan a priorizar perfiles con conocimientos técnicos específicos frente a titulaciones tradicionales, especialmente en ámbitos vinculados a la sostenibilidad y las nuevas tecnologías.

Los expertos alertan de que la escasez de talento podría ralentizar proyectos estratégicos como la expansión de renovables, el despliegue de redes eléctricas regionales o el desarrollo de nuevas industrias bajas en carbono.

Además, organismos regionales subrayan que la transición energética debe ir acompañada de políticas inclusivas para evitar desigualdades territoriales y sociales, especialmente en áreas rurales o menos desarrolladas.

 

Una oportunidad global para la formación técnica

El caso de la ASEAN refleja una tendencia global: la transición ecológica ya no depende únicamente de inversión o tecnología, sino también de la capacidad para formar trabajadores cualificados.

La demanda de instaladores, técnicos de mantenimiento, especialistas en eficiencia energética, automatización, climatización sostenible o redes inteligentes crecerá de forma acelerada en los próximos años. Y para muchos países, el verdadero reto será disponer del talento necesario para sostener esa transformación.

En este contexto, la formación profesional y la recualificación laboral se consolidan como elementos estratégicos para garantizar una transición energética competitiva, inclusiva y sostenible.