El sector de la construcción vive uno de los momentos de mayor dinamismo de la última década. Según el informe Radiografía del empleo en el sector de la construcción 2025, elaborado por el Observatorio Industrial de la Construcción, España cerró 2025 con una media de 1,53 millones de trabajadores en el sector, un 4,5% más que el año anterior y el mayor crecimiento entre todas las ramas de actividad.
Dentro de este contexto, las ocupaciones vinculadas a las instalaciones técnicas —electricidad, fontanería y climatización— se consolidan como uno de los grandes motores del empleo especializado. Son perfiles directamente ligados a la transición energética, la rehabilitación de edificios, la electrificación, la eficiencia energética y la implantación de nuevas tecnologías en vivienda e industria.
Sin embargo, el estudio también refleja algunos desafíos estructurales: envejecimiento de las plantillas, escasa incorporación femenina y dificultades para garantizar el relevo generacional en determinadas especialidades. Aun así, las profesiones de instalaciones destacan por presentar mejores niveles formativos, mayor estabilidad contractual y una creciente profesionalización respecto a otras ocupaciones tradicionales de la construcción.
Electricistas de la construcción: una profesión cada vez más técnica y especializada
Los electricistas de la construcción y afines (751) representan una de las ocupaciones más relevantes del sector. De hecho, el informe los sitúa entre las profesiones con mayor volumen de trabajadores dentro de la construcción, concentrando el 5,1% de los ocupados del sector.

Electricistas de la construcción y afines (751). Fuente: Elaboración del Observatorio Industrial de la Construcción con Microdatos de la Encuesta de Población Activa. Media anual.
Uno de los aspectos más significativos es el nivel de cualificación. Cerca del 60% de los trabajadores cuenta con estudios profesionales, un porcentaje muy superior a la media de la construcción y solo superado por los mecánicos-instaladores de climatización.
Este dato evidencia la transformación que está viviendo el oficio. El electricista actual ya no se limita a las instalaciones convencionales: trabaja con automatización, integración domótica, autoconsumo fotovoltaico, recarga de vehículo eléctrico, sistemas inteligentes y soluciones de eficiencia energética. Todo ello exige perfiles técnicos con formación específica y capacidad de actualización continua.
La ocupación presenta además una edad media de 43,2 años, situándose entre las profesiones relativamente jóvenes dentro del sector. El 15,2% de los trabajadores tiene menos de 30 años, una cifra superior a la media de la construcción.
No obstante, el reto del relevo generacional sigue presente. Aunque la entrada de jóvenes es mayor que en otros oficios tradicionales, el crecimiento de la demanda derivado de la electrificación de edificios y de los objetivos de descarbonización requerirá incorporar miles de nuevos profesionales durante los próximos años.
Otro rasgo diferencial es la estabilidad laboral. Los electricistas aparecen entre las ocupaciones con mayor porcentaje de contratos indefinidos, alcanzando el 93,7% entre los trabajadores asalariados. Esta estabilidad confirma el carácter estratégico de la profesión y la elevada necesidad de mano de obra especializada.

En cuanto a la situación profesional, uno de cada cuatro trabajadores desarrolla su actividad por cuenta propia y, además, una parte importante cuenta con empleados a su cargo. Esto refleja un tejido muy vinculado a pequeñas y medianas empresas instaladoras, que siguen siendo la base del sector.
El peso de trabajadores extranjeros se sitúa en el 22,8%, ligeramente por debajo de la media de la construcción, predominando los procedentes de países no pertenecientes a la Unión Europea.
Fontanería: un oficio esencial que mantiene un fuerte componente autónomo
La ocupación de fontaneros e instaladores de tuberías (722) continúa siendo una de las especialidades más consolidadas del ámbito de las instalaciones. El estudio refleja un perfil profesional muy estable y con un importante peso del trabajo autónomo.
La edad media se sitúa en 44,8 años, ligeramente por encima de la de los electricistas, aunque todavía por debajo de otras ocupaciones más envejecidas del sector.

Fontaneros e instaladores de tuberías (722). Fuente: Elaboración del Observatorio Industrial de la Construcción con Microdatos de la Encuesta de Población Activa. Media anual.
Uno de los datos más relevantes es precisamente la elevada presencia de trabajadores por cuenta propia. Cerca del 40% de los profesionales trabaja como autónomo y aproximadamente dos de cada diez tienen asalariados a su cargo. Esto convierte a la fontanería en una de las ocupaciones más vinculadas al emprendimiento y a la pequeña empresa instaladora.
El sector mantiene además una notable estabilidad contractual y una importante especialización técnica, especialmente en ámbitos relacionados con instalaciones térmicas, redes hidráulicas eficientes, ahorro de agua o integración de energías renovables.

Evolución de la distribución por edad de ocupados en Fontaneros (722) 2025. Fuente: Elaboración del Observatorio Industrial de la Construcción con Microdatos de la Encuesta de Población Activa. Media anual.
Aunque la incorporación de jóvenes sigue siendo insuficiente, la profesión mantiene una estructura más equilibrada que otras actividades tradicionales de obra. El informe señala además que más del 30% de los trabajadores cuenta con estudios profesionales.
Otro aspecto diferencial es el perfil de los trabajadores extranjeros. Aunque su presencia total es inferior a la media de la construcción —en torno al 12%—, esta ocupación registra el mayor peso de trabajadores procedentes de la Unión Europea, que representan aproximadamente la mitad de los extranjeros empleados en el oficio.
La evolución del mercado apunta además a un crecimiento sostenido de la demanda. La rehabilitación energética de edificios, la modernización de instalaciones hidráulicas y la necesidad de mejorar la eficiencia en consumos de agua y climatización seguirán impulsando la actividad en los próximos años.
Climatización y refrigeración: la profesión con mayor cualificación técnica
Los mecánicos-instaladores de refrigeración y climatización (725) representan probablemente el mejor ejemplo de cómo las ocupaciones de instalaciones están evolucionando hacia perfiles altamente especializados.

Mecánicos-instaladores de refrigeración y climatización (725). Fuente: Elaboración del Observatorio Industrial de la Construcción con Microdatos de la Encuesta de Población Activa. Media anual.
El informe destaca que esta es la ocupación con mayor porcentaje de trabajadores con estudios profesionales: más del 60% dispone de formación técnica específica. Se trata además de una profesión directamente vinculada a algunas de las grandes transformaciones actuales: eficiencia energética, descarbonización, electrificación de edificios y mejora del confort térmico.
La edad media de estos trabajadores es de 42,9 años, una de las más bajas del sector, y los menores de 30 años superan el 15% del total. Este dato resulta especialmente relevante en un contexto general marcado por el envejecimiento de la construcción.
La climatización aparece también como la ocupación con mayor porcentaje de contratos indefinidos, alcanzando el 94% de los asalariados. La elevada estabilidad laboral responde a una demanda creciente de profesionales especializados tanto en obra nueva como en mantenimiento, rehabilitación y servicios técnicos.

El trabajo autónomo también tiene un peso relevante: cerca del 30% de los profesionales desarrolla su actividad por cuenta propia y tres de cada diez autónomos cuentan con asalariados.
Además, la expansión de tecnologías como las bombas de calor, los sistemas de aerotermia y las soluciones de climatización eficiente está generando nuevas oportunidades de empleo. Todo apunta a que esta especialidad será una de las más demandadas durante la próxima década.
Un sector estratégico para la transición energética
El análisis conjunto de estas tres ocupaciones permite identificar una tendencia clara: las profesiones vinculadas a las instalaciones técnicas se están convirtiendo en uno de los pilares del nuevo modelo constructivo.
Electricistas, fontaneros e instaladores de climatización comparten varios rasgos comunes: mayor cualificación técnica, mejores niveles de estabilidad laboral, creciente especialización y una estrecha vinculación con la sostenibilidad y la eficiencia energética.
Aun así, persisten retos importantes. El primero es garantizar el relevo generacional. Aunque las ocupaciones de instalaciones presentan mejores cifras de incorporación juvenil que otras ramas de la construcción, el envejecimiento continúa avanzando y la demanda futura de profesionales será muy elevada.
El segundo desafío es aumentar el atractivo de estas profesiones entre los jóvenes y mejorar la conexión entre formación y empleo. El fuerte peso de los estudios profesionales en estas ocupaciones demuestra que la Formación Profesional será decisiva para cubrir las necesidades futuras del mercado.
Y, finalmente, queda pendiente avanzar en diversidad e incorporación femenina. La construcción continúa siendo un sector muy masculinizado, con apenas un 9,9% de mujeres en el conjunto de ocupados. Las profesiones técnicas de instalaciones pueden convertirse en una oportunidad clave para revertir esta situación gracias a su creciente componente tecnológico y especializado.