El Monitor de la Educación y la Formación 2025 de la Comisión Europea vuelve a poner sobre la mesa un desafío clave para la economía europea: la escasez de profesionales cualificados en los oficios técnicos, especialmente en sectores estratégicos como la electricidad, la climatización, la fontanería o las energías renovables. Un reto que afecta de lleno al sector de las instalaciones, esencial para la transición energética, la rehabilitación de edificios y la digitalización de la economía.
Déficit de competencias técnicas y relevo generacional
El informe alerta de una brecha creciente entre la oferta formativa y las necesidades reales del mercado laboral, particularmente en la Formación Profesional (FP). Aunque la FP gana peso en muchos países, la Comisión subraya que no crece al ritmo que exige la demanda de perfiles técnicos, justo cuando una parte importante de la plantilla actual se aproxima a la jubilación.
En el sector de las instalaciones, este déficit se traduce en dificultades para cubrir puestos de electricistas, técnicos de climatización, instaladores de energías renovables o especialistas en mantenimiento eficiente, lo que ya está afectando a plazos de obra, costes y capacidad de ejecución.
Transición verde y digital: nuevas exigencias para los oficios
El Monitor 2025 insiste en que la transición ecológica y digital solo será posible con una fuerza laboral adecuadamente formada. La expansión de instalaciones fotovoltaicas, bombas de calor, sistemas de eficiencia energética, automatización y control digital de edificios exige competencias nuevas y actualización constante.
Sin embargo, el informe detecta carencias en competencias básicas, especialmente digitales y técnicas avanzadas, incluso entre titulados de FP. Para el sector de las instalaciones, esto refuerza la necesidad de formación continua, reciclaje profesional y mayor conexión entre centros formativos y empresas instaladoras.
La FP dual y el aprendizaje práctico, claves para el sector
Uno de los puntos positivos del informe es el avance del aprendizaje basado en el trabajo. Más del 60 % del alumnado de FP en la UE ya realiza formación práctica en empresas, superando el objetivo europeo. Este modelo resulta especialmente eficaz para los oficios de instalaciones, donde el aprendizaje en entornos reales es imprescindible.
Un contrapunto con lo que está ocurriendo con los titulados superiores: el mercado de trabajo español no puede absorber el elevado número de titulados en educación superior. España tiene “la mayor tasa de sobrecualificación de la UE”, con el 35% de los graduados trabajando en empleos por debajo de su nivel formativo, frente a la media europea del 21,9%.
La Comisión Europea anima a reforzar la colaboración entre empresas instaladoras, gremios, centros de FP y administraciones, para adaptar los contenidos formativos a tecnologías reales y necesidades actuales del sector.
Una oportunidad estratégica
El Monitor de la Educación y la Formación 2025 deja claro que el futuro del sector de las instalaciones pasa por la cualificación técnica, la atracción de jóvenes y la actualización permanente de competencias. Lejos de ser un problema exclusivamente educativo, se trata de una cuestión estratégica para la competitividad, la sostenibilidad y el cumplimiento de los objetivos climáticos europeos.
Invertir en formación técnica hoy es garantizar que mañana haya profesionales capaces de instalar, mantener y transformar los edificios del futuro.