Javier Martínez, vicepresidente ejecutivo del Grupo Lumon

Durante los últimos años, el sector de la construcción en España ha demostrado una enorme capacidad de adaptación y evolución. La incorporación de nuevas tecnologías, el impulso de la sostenibilidad y la creciente demanda de soluciones innovadoras han transformado una industria que, hoy en día, mira hacia el futuro. Sin embargo, existe un reto que condiciona el crecimiento de todo el sector y que requiere una respuesta conjunta por parte de las empresas y centros educativos: la escasez de profesionales cualificados y la dificultad para atraer talento joven.

Según el informe “Radiografía del empleo en construcción 2025”, publicado por el Observatorio Industrial de la Construcción de la Fundación Laboral de la Construcción, nuestro sector cerró 2025 con una media de 1.530.002 personas ocupadas, lo que representa el 6,9% del total del empleo en España y supone un crecimiento del 4,5% con respecto al año anterior. La construcción es uno de los motores económicos más importantes de nuestro país, por ello, debemos cuidarlo.

El desafío de la escasez de talento en el sector no puede abordarse únicamente desde la búsqueda de perfiles con experiencia. Debemos preguntarnos qué estamos haciendo como empresas para despertar el interés de las nuevas generaciones y ofrecerles un proyecto profesional atractivo y estable.

Durante mucho tiempo, la construcción ha estado rodeada de estereotipos que ya no representan la realidad del sector. Actualmente, ya podemos hablar de innovación, digitalización, eficiencia energética, diseño, sostenibilidad y especialización técnica en la construcción. Hablamos de carreras profesionales con recorrido, de empleo de calidad y de compañías que invierten en las personas como principal motor de crecimiento.

Sin embargo, parece que estos factores siguen sin ayudarnos a las empresas a la hora de encontrar talento joven que confíe en nosotros. Por ello, el relevo generacional sigue siendo una asignatura pendiente en la construcción, sobre todo ahora que muchos profesionales están cerca de la edad de jubilación.

Esta situación pone de manifiesto una necesidad real, la de construir puentes entre el mundo educativo y el empresarial para que los jóvenes descubran las oportunidades que ofrece un sector tan esencial para el desarrollo económico de nuestro país.

En Lumon creemos firmemente que el talento no solo se encuentra, también se crea y se forma. Por ello, nuestra apuesta pasa por incorporar personas con actitud, motivación y ganas de aprender, independientemente de que cuenten o no con experiencia previa. Sabemos que las competencias técnicas pueden adquirirse cuando existe una base sólida de compromiso, curiosidad y capacidad de aprendizaje. Esta filosofía se traduce en una inversión constante en formación. Por ello, en Lumon contamos con programas de formación continua que acompañan a cada profesional desde su incorporación.

Además de la formación específica sobre nuestros productos, procesos y estándares de calidad, impulsamos cursos orientados al desarrollo de habilidades técnicas, comerciales y de negociación, convencidos de que el aprendizaje debe ser integral. Porque formar a un buen profesional no consiste únicamente en transmitir conocimientos, sino también en potenciar capacidades que permitan afrontar con éxito los retos de un mercado en constante evolución.

Esta apuesta por el desarrollo se complementa con iniciativas que contribuyen al bienestar y crecimiento personal de nuestros equipos. Por ejemplo, en Lumon ofrecemos cursos gratuitos de idiomas para facilitar el desarrollo de nuestros empleados en un entorno internacional como el de nuestra marca. Entendemos que atraer y fidelizar talento implica ofrecer una propuesta de valor completa, donde el aprendizaje, la conciliación y el bienestar ocupen un lugar protagonista.

En un contexto de transformación como el actual, las empresas tenemos una responsabilidad que va más allá de cubrir vacantes. Debemos convertirnos en espacios donde las personas puedan desarrollar una carrera profesional a largo plazo.

También es fundamental estrechar la colaboración con centros de Formación Profesional, universidades e instituciones educativas para acercar la realidad del sector a los estudiantes. La formación dual, las prácticas y los programas de incorporación temprana constituyen herramientas valiosas que permiten a los jóvenes descubrir un sector lleno de oportunidades que desconocen.

 

Javier Martínez, vicepresidente ejecutivo del Grupo Lumon.

Estoy convencido de que el futuro de la construcción dependerá, en gran medida, de la capacidad que tengamos las empresas para atraer, formar y desarrollar nuevo talento. En Lumon apostamos por las personas como el principal activo de nuestra organización, convencidos de que invertir en talento fortalece a las empresas y contribuye al progreso de todo un sector.