El programa de la Diputación de Toledo combina formación, desarrollo personal y prácticas en empresas para mejorar la empleabilidad y favorecer la inclusión sociolaboral en el medio rural
Acercar la formación y las oportunidades de empleo a quienes viven en pequeños municipios es uno de los retos para garantizar un mercado laboral más inclusivo y, al mismo tiempo, contribuir a fijar población en el territorio. El programa Éfeso, impulsado por la Diputación de Toledo con financiación del Fondo Social Europeo, representa un ejemplo de este planteamiento.
La iniciativa desarrolla itinerarios sociolaborales en 32 municipios de la provincia de Toledo de menos de 10.000 habitantes, dirigidos especialmente a personas en riesgo de exclusión sociolaboral. Entre los colectivos participantes se encuentran jóvenes sin estudios, mujeres, mayores de 55 años, población inmigrante y personas con discapacidad.
El modelo combina dos dimensiones. Por un lado, el desarrollo personal y la orientación para la búsqueda de empleo. Por otro, la capacitación profesional mediante certificados de profesionalidad, acreditaciones oficiales que permiten adquirir competencias concretas para ejercer una profesión y que tienen validez en toda la Unión Europea.
«Ofrecemos una oportunidad real de integración avalada por un título oficial», indica el gerente del programa, Luis Martínez en una reciente entrevista en El Español de Castilla- La Mancha.
Formación que conecta directamente con el empleo
Uno de los elementos más interesantes de Éfeso es la importancia que concede a la formación práctica en empresas. Los participantes combinan los contenidos teóricos con la experiencia profesional, de manera que la empresa colaboradora puede convertirse en una primera puerta de entrada al mercado laboral.
El programa adapta además la oferta formativa a las características económicas de cada territorio. Así, se desarrollan especialidades relacionadas con sectores presentes en el entorno, como la viticultura y la enotecnia, la soldadura, la industria alimentaria, la logística, la restauración o las energías renovables. Según Éfeso, algunas de estas especialidades presentan una demanda laboral especialmente elevada y permiten alcanzar tasas de inserción superiores al 50%.
Esta conexión entre formación, empresa y necesidades reales del mercado laboral resulta especialmente relevante en sectores profesionales que necesitan incorporar nuevos trabajadores y transmitir conocimientos entre generaciones.
Un modelo aplicable al futuro de las instalaciones
La experiencia de Éfeso ofrece también elementos de interés para el ámbito de las instalaciones. Electricidad, climatización, energías renovables, fontanería, mantenimiento o eficiencia energética son actividades con una fuerte componente práctica y con una demanda creciente de profesionales cualificados.
La combinación de certificación profesional, aprendizaje práctico y contacto directo con empresas puede contribuir a acercar estos oficios a nuevos perfiles, incluidos jóvenes, mujeres, personas desempleadas o trabajadores que necesitan recualificarse.
Éfeso muestra cómo llevar oportunidades de formación y empleo allí donde vive la población puede convertirse en una herramienta de inclusión, desarrollo territorial y construcción de un mercado laboral más preparado para afrontar el relevo generacional.