Cada 15 de julio se celebra el Día Mundial de las Habilidades de la Juventud, una iniciativa promovida por Naciones Unidas para poner en valor la importancia de dotar a los jóvenes de las competencias necesarias para acceder a un empleo de calidad, impulsar el emprendimiento y responder a los retos de un mercado laboral en constante transformación.

La efeméride adquiere una relevancia especial en un momento en el que sectores estratégicos como el de las instalaciones afrontan una creciente demanda de profesionales cualificados. La transición energética, la digitalización de los edificios, el despliegue de las energías renovables y la implantación de tecnologías inteligentes están generando nuevas oportunidades laborales que requieren una combinación de conocimientos técnicos, competencias digitales y capacidad de adaptación.

 

Una brecha de habilidades que preocupa

Diversos informes de UNICEF alertan de que millones de jóvenes en todo el mundo siguen sin disponer de las competencias necesarias para incorporarse con éxito al mercado laboral. De hecho, cerca de tres de cada cuatro jóvenes de entre 15 y 24 años en numerosos países no están adquiriendo las habilidades necesarias para el empleo, una situación que limita tanto su desarrollo personal como el crecimiento económico de sus comunidades.

La organización subraya que invertir en el desarrollo de competencias no solo mejora la empleabilidad, sino que también fortalece la resiliencia de los jóvenes frente a los cambios tecnológicos, económicos y sociales que caracterizan el mundo actual. Las habilidades digitales, el pensamiento crítico, la resolución de problemas, el trabajo en equipo y la capacidad de aprendizaje continuo son ya competencias esenciales para cualquier profesión.

 

El sector de las instalaciones, un referente para el empleo juvenil

El ámbito de las instalaciones representa uno de los mejores ejemplos de cómo la formación técnica puede convertirse en una vía directa hacia el empleo. La necesidad de profesionales especializados en climatización, electricidad, energías renovables, fontanería, automatización o mantenimiento de edificios continúa creciendo al ritmo de la descarbonización y la modernización del parque inmobiliario.

Esta realidad convierte a la Formación Profesional y a la formación técnica especializada en herramientas clave para responder tanto a las necesidades de las empresas como a las expectativas de miles de jóvenes que buscan una carrera con futuro.

Además de las competencias técnicas, las empresas demandan perfiles capaces de trabajar con nuevas tecnologías, interpretar datos, utilizar herramientas digitales y adaptarse a procesos cada vez más innovadores.

 

Preparar a la próxima generación

Desde UNICEF se insiste en que el desarrollo de habilidades debe entenderse como una inversión de largo recorrido. La colaboración entre administraciones, centros educativos, empresas y organizaciones sociales resulta esencial para facilitar itinerarios formativos que conecten la educación con las necesidades reales del tejido productivo y permitan una transición efectiva hacia el empleo.

En este contexto, el sector de las instalaciones tiene una oportunidad única para atraer nuevo talento, impulsar la formación especializada y ofrecer carreras profesionales alineadas con algunos de los grandes desafíos del siglo XXI: la eficiencia energética, la sostenibilidad, la electrificación y la digitalización.

El Día Mundial de las Habilidades de la Juventud recuerda que el futuro del empleo comienza hoy, formando a los profesionales que harán posible la transición hacia edificios más eficientes, ciudades más sostenibles e industrias más competitivas.