‘Tierra Firme’, es un proyecto impulsado por Femete junto al Gobierno de Canarias, un caso destacado de cómo se pueden generar oportunidades laborales reales en el mundo de las instalaciones entre jóvenes en situación de vulnerabilidad, en este caso en Senegal. Además es una alternativa sólida frente a la migración irregular. Revisamos con Désirée Brito Rodríguez, responsable del Departamento de Proyectos de Femete los detalles de esta interesante y replicable iniciativa que ha permitido casi un 90% de empleabilidad entre su primera promoción en fontanería. Un modelo escalable a seguir.

Por Santos de Paz

¿Qué es Femete y qué labor desarrollan desde el Departamento de Proyectos?

La Federación está formada por 25 asociaciones que agrupan a más de 1.300 empresas asociadas del sector del Metal y las Nuevas Tecnologías de la provincia de Santa Cruz de Tenerife, con el objetivo de defender los intereses del sector y, al mismo tiempo, contribuir a que las empresas sean más competitivas mediante servicios como digitalización, sostenibilidad, formación especializada y apoyo a la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Asimismo, actúa como interlocutora ante las administraciones públicas y participa en estrategias relacionadas con la Economía Azul, la Economía Circular y la Innovación, formando parte de la Red CIDE, desde donde ofrece asesoramiento y apoyo a las empresas en materia de innovación y mejora competitiva.

Desde el Departamento de Proyectos, se diseña, gestiona y coordina acciones de cooperación y desarrollo empresarial, tanto en Canarias como a nivel internacional, contando con una amplia experiencia en proyectos como Tierra Firme, así como en programas europeos como INTERREG MAC, dentro del cual se desarrollan iniciativas que fomentan la internacionalización y la colaboración con países de África Occidental, como ConfiÁfrica, ConfiÁfri2, Blue-Tec o el más reciente AfricanTech. Además, impulsa planes de innovación y sostenibilidad, como “YoSoyResponsable”, SEES o Industria Verde, que permiten a las empresas avanzar hacia modelos de gestión más responsables, innovadores y competitivos.

En el pasado Congreso de CONAIF se presentó el proyecto ‘Tierra Firme: Capacitación en África’. ¿Cómo surge la idea de este proyecto y qué objetivos principales se marcaron desde Femete al ponerlo en marcha?

La motivación de Tierra Firme es dar una respuesta al problema de la migración irregular desde África, de forma real, rápida y complementaria a otras iniciativas. Se centra en hacer atractiva la empleabilidad y fomentar el desarrollo económico de los territorios, capacitando a jóvenes en habilidades técnicas en sectores que fortalezcan el tejido empresarial y el desarrollo comunitario futuro. El objetivo es ofrecerles un horizonte profesional que sea una alternativa real a la migración irregular, promoviendo autonomía, bienestar y oportunidades de desarrollo en sus propios países.

¿Cómo ha sido la colaboración con el Gobierno de Canarias?

La iniciativa Tierra Firme, liderada y financiada en su totalidad por el Gobierno de Canarias, engloba actuaciones ejecutadas por distintas entidades en Mauritania, Senegal y Cabo Verde. El Ejecutivo Autónomo establece los objetivos del programa y supervisa las actuaciones para garantizar su correcta ejecución y cumplimiento de resultados. Cada entidad participa en un país africano y en un sector específico desarrollando sus proyectos bajo la dirección de la administración. Además, esta facilita la coordinación entre todas las entidades, permitiendo la cooperación conjunta, la elaboración de procedimientos compartidos y la eficiencia en la ejecución de todas las acciones del programa.

Senegal es un país donde más del 60% de la población es joven. ¿Qué diagnóstico realizaron sobre las necesidades formativas en el sector de las instalaciones antes de iniciar el proyecto y cómo se adaptó el programa a ese contexto?

Se contó con la Cámara de Comercio de España en Dakar, que unifica a las empresas españolas en el país, y una persona especialista, como antena en destino, que aportó una visión directa del tejido empresarial. Se identificaron los sectores con mayor demanda de personal técnico especializado y se decidió actuar en ellos. La capacitación se diseñó siguiendo los contenidos necesarios para obtener la certificación profesional oficial, otorgada por el Ministerio de Formación Profesional y Técnica de la República de Senegal (MFPT), garantizando así que la formación fuera relevante y válida para los participantes.

¿Cómo se desarrolló el proceso de capacitación en fontanería? ¿Qué tipo de formación técnica y práctica recibieron los jóvenes participantes? ¿Quién y cómo se impartió esta formación?

La capacitación en fontanería se desarrolló con 18 jóvenes en situación de vulnerabilidad (16 hombres y 2 mujeres) en un centro de formación senegalés, donde recibieron clases teóricas y prácticas directamente relacionadas con el oficio, realizando ejercicios y simulaciones que les permitieron adquirir competencias reales del sector.

Además, contaron con formación complementaria impartida por un docente canario, enfocada en especialización y procedimientos más alineados con estándares europeos, lo que fortaleció su itinerario formativo. La capacitación se completó con un curso de habilidades transversales, incluyendo liderazgo, sostenibilidad, seguridad laboral, gestión de equipos, emprendimiento e igualdad, impartido por otras dos docentes canarias, garantizando que su formación fuera integral, tanto en lo técnico como en lo personal.

 

«La clave es capacitar a jóvenes en situación de vulnerabilidad para que accedan a empleo real en sectores demandados en su país».

 

Uno de los grandes retos del proyecto era ofrecer una alternativa real a la migración irregular. ¿Cómo se está manejando este asunto desde Femete?

Desde Femete, la clave para abordar la migración irregular es a través de estas iniciativas que están en el marco de Tierra Firme: capacitar a jóvenes en situación de vulnerabilidad, con alto riesgo de emigrar, para que puedan acceder a oportunidades reales de empleo en sectores demandados en su país. Para ello, realizamos un seguimiento cercano de su desempeño y posible inserción laboral en las empresas donde realizan prácticas, así como participamos activamente en la selección de estas. Además, fomentamos el emprendimiento y la empleabilidad a través de la Masterclass en habilidades transversales (soft skills), de modo que los/as jóvenes con certificación profesional oficial puedan integrarse en el mercado laboral, ya sea por cuenta propia o ajena, consolidando así una alternativa real a la migración irregular.

¿Qué impacto concreto ha tenido la experiencia en los participantes, a nivel de empleabilidad, y en su entorno tras completar la formación?

En la pasada edición, de los 18 estudiantes del sector de fontanería de Femete, 16 se encuentran actualmente trabajando, ya sea por cuenta propia o por cuenta ajena, lo que representa casi un 90% de empleabilidad. De ellos, 7 son asalariados, 6 se han iniciado como autoempleados y 3 trabajan como jornaleros en obras, todos dentro de la legalidad y con posibilidades de desarrollo profesional. Tal y como se destacó durante el congreso con el testimonio de un alumno, el programa no sólo les ha permitido acceder a un empleo formal, sino también sostener a sus familias, evidenciando un impacto positivo tanto a nivel individual como en su entorno.

 

«De los 18 alumnos formados en fontanería, 16 están actualmente trabajando, lo que representa casi un 90% de empleabilidad».

 

Desde su experiencia, ¿cuáles han sido los principales logros y también los desafíos encontrados durante la ejecución de este proyecto en Senegal?

Entre los principales logros del proyecto destacan la alta empleabilidad de las personas participantes, la obtención por parte del 100% del alumnado de la certificación oficial senegalesa en Fontanería, que les abre oportunidades reales en el mercado laboral, así como el impacto positivo en el entorno local, al contribuir al desarrollo económico y social de la comunidad. Además, el proyecto refuerza la colaboración internacional entre Canarias y Senegal, generando sinergias y redes de cooperación.

 

«El 100% del alumnado obtuvo la certificación oficial senegalesa en Fontanería, abriéndoles oportunidades laborales reales».

 

Entre los desafíos de Tierra Firme se incluyen la logística y coordinación entre distintas entidades y territorios, la participación de mujeres en sectores tradicionalmente masculinizados, así como la necesidad de un seguimiento continuo para asegurar que la formación se traduzca en oportunidades reales de empleo.

¿Cree que este modelo de capacitación en origen podría replicarse en otros países o extenderse a otras especialidades técnicas dentro del sector de las instalaciones? ¿Qué condiciones serían necesarias para hacerlo posible?

El programa Tierra Firme se ha ejecutado hasta el momento en Mauritania y Senegal, pero ya cuenta con un proyecto en ejecución en Cabo Verde. La previsión es extenderlo en próximas ediciones a otros territorios como Gambia o Marruecos. Hasta ahora, ha desarrollado actuaciones en siete sectores: Fontanería, Electricidad, Construcción, Turismo y Hostelería, Textil, Agricultura y Energías Renovables, formando a un total de 244 personas. Se espera que en futuras convocatorias se incorporen también otros sectores de interés. En lo relativo a Femete, la Federación ha llevado a cabo su primera acción en Senegal, centrada en uno de los 25 sectores que representa en la provincia de Santa Cruz de Tenerife, confiando en ampliar sus actuaciones a otros sectores y/o regiones en siguientes fases.

 

«Aspiramos a extender el programa a nuevos territorios y sectores para seguir impulsando el desarrollo y la empleabilidad juvenil».

 

Por último, ¿quiere añadir algo más?

A pesar de los buenos resultados obtenidos en esta edición, seguimos trabajando para perfeccionar los procesos y metodologías, con el objetivo de aumentar la eficacia del proyecto, mejorar los resultados en la medida de lo posible y ampliar su alcance en la próxima edición.

En nuestra siguiente propuesta, incluiremos una misión inversa de personal docente de África para que puedan obtener una formación de formadores en Canarias con los procedimientos y materiales de uso en nuestro territorio, buscando que se trasladen a su país y, por extensión, al alumnado que sea formado en esa edición. Además, seleccionaremos aquellos con mejor aprovechamiento para dar una formación extra en mantenedores/as de edificios, abriendo un nuevo itinerario profesional para su currículo.