Los estudiantes no tienen dudas: las denominadas ‘habilidades blandas verdes’ como la comunicación, el trabajo en equipo, el pensamiento crítico, la empatía, la gestión del tiempo y del estrés, y la conciencia ambiental son esenciales en el mercado laboral actual. Sin embargo, admiten que el sistema educativo actual aún no está preparado para afrontar este desafío.

El proyecto internacional SOFTEN, coordinado por la Universidad de Ciencias Ambientales y de la Vida de Breslavia en Polonia (UPWr), está diseñado precisamente para abordar esta situación, para combatir el cambio climático mediante la promoción del desarrollo de habilidades blandas en la educación STEM, fomentando lo que llamamos una “mentalidad verde” entre los estudiantes de ciencias técnicas y exactas, explica el profesor Arkadiusz Dyjakon, coordinador del proyecto.

Añade que los docentes universitarios y pedagogos podrán integrar un conjunto de habilidades blandas en su enseñanza que inspiren a los estudiantes a convertirse en agentes socialmente responsables y creativos de la transición verde.

Además, a través del enfoque de “Formar al formador” (Train the Trainer) y el desarrollo de un MOOC abierto sobre habilidades blandas verdes, el proyecto también contribuirá a modernizar y avanzar la educación técnica, abordando la falta de habilidades blandas y adaptándola a las necesidades del mercado laboral verde.